lunes, 22 de enero de 2024

Hace 50 años Perón le hablaba a su Pueblo luego del ataque criminal a la guarnición de Azul.

 



DISCURSO LEÍDO DESDE OLIVOS, TRASMITIDO EN CADENA RADIAL Y TELEVISIVA, CON MOTIVO DEL ATAQUE GUERRILLERO DEL E.R.P A LA GUARNICIÓN MILITAR AZUL [1] Juan Domingo Perón [22 de Enero de 1974]


Me dirijo a todos los argentinos frente al bochornoso hecho que acaba de ocurrir en la provincia de Buenos Aires, en la localidad de azul, en el Regimiento de Tiradores Blindados C-10, donde una partida de asaltantes terroristas realizara un golpe de mano, mediante el cual asesinaron al jefe de la unidad, coronel don Camilo Gay, y a su señora esposa, y luego de matar alevosamente a soldados y herir a un oficial y suboficial, huyeron llevando como rehén al teniente coronel Ibarzábal.

Hechos de esta naturaleza evidencian elocuentemente el grado de peligrosidad y audacia de los grupos terroristas que vienen operando en la provincia de Buenos Aires ante la evidente desaprensión de sus autoridades. El Gobierno del Pueblo, respetuoso de la Constitución y la ley, hasta hoy ha venido observando una conducta retenida frente a esos desbordes guerrilleros que nada puede justificar en la situación que vive la Republica.

Tampoco desde nuestro movimiento hemos querido producir un enfrentamiento, desde que anhelamos la paz y propendemos a la unión y solidaridad de todos los argentinos, hoy ocupados en la reconstrucción y liberación nacional. Pero todo tiene su límite. Tolerar por más tiempo hechos como el ocurrido en azul, donde se ataca una institución nacional con los más aleves procedimientos, está demostrando palmariamente que estamos en presencia de verdaderos enemigos de la patria, organizados para luchar en fuerza contra el Estado, al que a la vez infiltran con aviesos fines insurreccionales.

Nuestro Ejército, como el resto de las Fuerzas Armadas, que han demostrado su acatamiento a la Constitución y a la ley en provecho de una institucionalización, no merecen sino el agradecimiento del pueblo argentino que, frente a lo ocurrido, deba sentirse herido en lo mas profundo de sus sentimientos patrióticos.

Ya no se trata sólo de grupos de delincuentes, sino de una organización que, actuando con objetivos y dirección foráneos, ataca al Estado y a sus Instituciones como medio de quebrantar la unidad del pueblo argentino y provocar un caos que impida la reconstrucción y la liberación en que estamos empeñados. Es la delincuencia asociada a un grupo de mercenarios que actúan mediante la simulación de móviles políticos tan inconfesables como inexplicables.

“En consecuencia, ni el Gobierno, que ha recibido un mandato popular claro y plebiscitario, ni el pueblo argentino, que ha demostrado con creces su deseo de pacificación y liberación, pueden permanecer inermes ante estos ataques abiertos a su decisión soberana, ni tolerar el abierto desafío a la autoridad, que pone en peligro la seguridad de la ciudadanía, cada día expuesta a la acción criminal de esta banda de asaltantes.

No es por casualidad que estas acciones se produzcan en determinadas jurisdicciones. Es indudable que ellos obedecen a una impunidad en la que la desaprensión e incapacidad lo hacen posible, o lo que sería aún peor, si mediara, como se sospecha, una tolerancia culposa.

En consecuencia, el Gobierno Nacional, en cumplimiento de su deber indeclinable, tomará de hoy en mas las medidas pertinentes para atacar al mal en sus raíces, echando mano a todo el poder de su autoridad y movilizando todos los medios necesarios.

El Movimiento Nacional Justicialista movilizará, asimismo, sus efectivos para ponerlos decididamente al servicio del orden y colaborar estrechamente con las autoridades empeñadas en mantenerlo.

Pido, asimismo, a todas las fuerzas políticas y al pueblo en general, que tomen partido activo en la defensa de la República, que es la afectada en las actuales circunstancias. Ya no se trata de contiendas políticas parciales, sino de poner coto a la acción disolvente y criminal que atenta contra la existencia misma de la patria y sus instituciones, que es preciso destruir antes de que nuestra debilidad produzca males que pueden llegar a ser irreparables en el futuro.

Pido igualmente a los compañeros trabajadores una participación activa en la labor defensiva de sus organizaciones, que tanto, ha costado llevarlas al clima magnifico de su actual funcionamiento. Esas organizaciones son también objeto de la mirada codiciada de estos elementos, muchas veces disfrazados de dirigentes. Cada trabajador tiene un poco de responsabilidad en esa defensa, y espero confiado, porque los conozco, que las sabrán defender como lo han hecho en todas las ocasiones.

El aniquilar cuanto antes este terrorismo criminal es una tarea que compete a todos los que anhelamos una patria justa, libre y soberana, lo que nos obliga perentoriamente a movilizarnos en su defensa y empeñarnos decididamente en la lucha a que dé lugar. Sin ello, ni la reconstrucción nacional ni la liberación serán posibles.

Yo he aceptado el gobierno como un sacrificio patriótico porque he pensado que podría ser útil a la República. Si un día llegara a persuadirme de que el pueblo argentino no me acompaña en ese sacrificio, no permanecería un solo día en el gobierno. Entre las pruebas que he de imponer al pueblo es esta lucha. Será pues la actitud de todos la que impondrá mi futura conducta. Ha parado la hora de gritar Perón; ha llegado la hora de defenderlo”.

JUAN DOMINGO PERON


[1] Este discurso contundente de Perón fue en respuesta al ataque del EJERCITO REVOLUCIONARIO DEL PUEBLO (ERP), organizado por Roberto Santucho y dirigido por Enrique Gorriarán Merlo, a una de las unidades militares más grandes y poderosas del país: el Regimiento 10 de Caballería Blindada y el Grupo de Artillería Blindada 1, con sede en Azul, provincia de Buenos Aires, donde asesinaron soldados y al Coronel Camilo Gay y a su esposa delante de sus hijos, y se llevaron secuestrado al Teniente Coronel Ibarzabal, cuyo cadaver seria encontrado meses despues, adentro de una bolsa de nylon, cuando solo pesaba poco mas de 40 kilos, con evidentes signos de haber sido torturado.

El presidente se dirigió al pais con motivo de los sangrientos hechos de Azul, con el más breve y rotundo de sus mensajes, desde que asumiera el poder unos pocos meses atrás. El discurso, fue leído en Olivos por el teniente general Juan Domingo Perón –quien vestía uniforme- y salió al aire por la cadena nacional de radio y televisión a las 21.08 del domingo último. Acompañaban al Jefe de Estado, la Vicepresidente, señora María Estela Martínez de Perón –quien se ubicó al lado de su esposo- , cinco ministros (Interior, Relaciones Exteriores, Economía, Defensa y Bienestar Social). Los tres comandantes generales de las Fuerzas Armadas, el titular de la Cámara de diputados, dos miembros del Consejo Superior del Movimiento Justicialista, así como los secretarios generales de la Confederación General del Trabajo y las 62 Organizaciones.

Dos días después, el 22 de enero, Perón dirigió una carta “A los jefes, oficiales, suboficiales y soldados de la Guarnición de Azul”. Les habló como “soldado experimentado luego de más de sesenta años de vida en la Institución” y los felicitó por el “heroico y leal comportamiento con que han afrontado el traicionero ataque de la noche del sábado (…)”.

Y después aseguró que la decisión de las grandes mayorías de hacer una revolución en paz, “harán que el reducido números de psicópatas que van quedando sea exterminado uno a uno para el bien de la República”. Y terminaba: “Quiera Dios que el heroico desempeño de todos ustedes nos sirva siempre de ejemplo”.

Por primera vez, el Presidente hablaba de “aniquilar” y “exterminar uno a uno” a los guerrilleros.

martes, 7 de febrero de 2023

Hace 49 años Perón le hablaba a la juventud: "Todos esos que hablan de la tendencia revolucionaria, ¿qué es lo que quieren hacer con la tendencia revolucionaria? "

 




Perón habla a la Juventud Peronista  


Primera reunión - jueves 7 de febrero de 1974 

 


He escuchado las opiniones de los señores, y quisiera circunscribir un poco más el tema. Porque, hablando sobre generalidades, no se llega a concretar una cosa más o menos firme.El problema que nosotros estamos interesados en plantear, en primer término, es político-ideológico. En la juventud peronista, en estos últimos tiempos, especialmente, se han perfilado algunos deslizamientos cuyo origen conocemos, y que permiten apreciar que se está produciendo en el Movimiento una infiltración que no es precisamente justicialista. 


El Movimiento ha demorado, a lo largo de 30 años de existencia, su absoluta falta de sectarización. El Movimiento ha sido cualquier cosa menos sectario. Nosotros hemos brindado siempre dentro del Movimiento la amplitud más absoluta; pero esa amplitud tiene su límite. Es decir, nosotros no queremos poner un cartabón para que cada uno piense estricta y sectariamente lo que nosotros afirmamos, pero no podemos admitir que con ese pretexto se pretenda meter dentro de nuestro Movimiento ideologías y doctrinas totalmente extrañas y antagónicas a nuestra manera de sentir y de apreciar. 


Este es el problema. No escapemos del problema, porque hay que plantearlo crudamente, como es. En otras palabras, hay mucha gente que ha tomado la camisa peronista para hacer deslizamientos, no bien disimulados, hacia ideas con las cuales nosotros no estamos de acuerdo, es decir: con las que el Movimiento no está de acuerdo. Y esto se ha manifestado ya, abiertamente, en algunos sectores, llámense como se llamen. A mí no me interesa el nombre; me interesa qué hay dentro de ese nombre, y esto es lo fundamental para nosotros. 


No se puede organizar creyendo que esa tarea es sólo juntar gente, que bien puede estar engañada, o no estar en la realidad, o pensar de otra manera. Organizar no es juntar gente; es aunar voluntades conscientes con una finalidad, es decir, con un objetivo. Cuando digo voluntades conscientes, quiero decir hombres a los cuales se les haya dicho "Nosotros queremos esto. ¿ Lo quiere usted también? Venga con nosotros". "¿No quiere usted esto? Allá usted". 


Nosotros, durante treinta años, hemos venido haciendo esto. Claro que hemos soportado dieciocho años durante los cuales, primero, nos quisieron destruir por el terror, fusilándonos; después nos quisieron absorber engañosamente, para asimilarnos a otras cosas que nosotros nunca hemos querido. A continuación, nos quisieron dividir. Otros emplearon las tres cosas juntas. Ninguno de los cuatro métodos les permitió sacar la menor ventaja sobre el peronismo; pero ahora hemos llegado a un momento en que todos gritamos las mismas cosas, aun cuando todos no tenemos las mismas intenciones. Eso es previo a cualquier organización. No interesa lo que se grite; interesa lo que se siente y lo que se piensa, y también lo que se hace, que no siempre es confesable. Entonces, a eso debemos ir, antes de tratar el problema de la organización o de lo que debemos hacer. 


Debemos dilucidar este asunto, como ya lo planteé en otra oportunidad. La juventud, como todos los demás argentinos, tiene derecho a pensar y a sentir como le parezca.Este es un derecho inalienable del hombre dentro de la democracia, que es lo que defendemos. Lo que no puede ser es que nos estemos tirando la suerte como entre gitanos: decimos que somos una cosa y a lo mejor somos otra. Esto hay que plantearlo descarnadamente. Si no lo planteamos de esa manera, y seguimos así, en tropel y entreverados, las cosas no podrán ser buenas ni ahora ni más adelante. 


Aquí hay que trabajar hasta alcanzar una unidad de criterio, descartando todo aquello que no convenga a es finalidad. No se obliga a nadie a estar en el movimiento peronista. A la juventud, en fin, la queremos toda y a todos. Sabemos el mérito que tienen en el trabajo y en la lucha que han realizado. No, eso no lo niega nadie, ni lo puede negar. Eso ya está en la historia. Hay héroes y hay mártires, que es lo que se suele necesitar en esta clase de lucha. Pero eso ha sido en la lucha cruenta, que ya ha pasado. ¿Por qué nos vamos a estar matando entre nosotros? ¿Para seguir diciendo que somos valientes? Esto es una cosa que no es difícil de comprender. 


Después de la guerra de los treinta años, Federico el Grande debía desmovilizar su ejército, pero se dijo: No. Un ejército que ha guerreado durante treinta años yo no lo quiero en Alemania; y lo mandó a Río Grande do Sul. Aquí vino a parar ese ejército desmovilizado, y no tardó mucho tiempo en comenzar a hacerle la guerra a los brasileños en San Pablo y Río Grande, que se llamó la Guerra de los Farrapos. Pero aquí tenemos que cambiar la modalidad ; no podemos seguir pensando que lo vamos a arreglar todo luchando, peleando y matándonos, Ya pasé esa época; ahora viene otra.Los que quieren seguir peleando, bueno, van a estar un poco fuera de la ley, porque ya no hay pelea en este país. 


Hay pacificación, que es la base sobre la cual nosotros hemos armado todo nuestro quehacer y hemos fijado nuestros objetivos, para pelear, si hay que pelear, yo decreto la movilización y esto se acaba rápidamente; convoco a todos para pelear, y van a pelear organizadamente, uniformados y con las armas de la Nación. Pero no es eso en lo que estamos. Con eso no vamos a hacer sino echar al país un paso más atrás de lo que está. Para dar pasos adelante tenemos que hacer primero la pacificación, después el ordenamiento. No interesa cómo. 


Yo no quiero que sean todos justicialistas en el país, no convendría que así fuera. El Justicialismo está demostrando con muchas acciones que se da cuenta, de que es necesario una oposición que, de cuando en cuando, le pise los talones y le haga realizar lo que hay que hacer. Eso lo comprendemos porque no es de esta época, sino de todos los tiempos. Por eso quiero dejar bien sentado que el problema a resolver en este momento, antes de pensar en una organización, es ver quién es quién, quiénes constituyen el Justicialismo dentro de la juventud y quiénes no. 


¿Qué vamos a hacer? No los vamos a juntar a todos mediante artificios, que no van a ser reales porque va a haber muchos que se metan diciendo viva Perón y están pensando que se muera Perón. Ustedes comprenderán que esto no puede ser; hasta es una falta de ética política. En el país no se ha dado nunca el fenómeno de la infiltración política. Es la primera vez que se da en la historia de la República Argentina esto de gente que se infiltra en un partido o movimiento político con otras finalidades que las que tiene dicho movimiento. Ha sido inteligente que nunca lo hayan hecho, porque esto no puede tener éxito desde que va a llegar un momento en que se los va a descubrir y se les vendrá la estantería abajo. Es una cosa natural que no suceda, y no sé dónde puede haber ocurrido; pero acá está sucediendo. 


Lo que tenemos que hacer es ponernos de acuerdo; si no, pasarán cosas verdaderamente aberrantes, como un grupo de peronistas que se opone a que se sancione al terrorismo.Entonces, ¿están en el terrorismo? El peronismo no está en el terrorismo; por lo tanto, el peronismo está contra el terrorismo, porque es el Partido del Gobierno, el movimiento del Gobierno. ¿Cómo se puede conciliar una cosa con otra? ¿Cómo se puede estar en el gobierno y no dar los medios indispensables para que él se pueda defender? ¿Qué quieren: que el Gobierno caiga? 


Es decir, hay cosas que verdaderamente no se pueden explicar. Antes de pensar en una organización, hay que pensar que sea realmente una organización, y no una bolsa de gatos que dentro de poco empiecen nuevamente a mostrar las uñas. Por ello, es necesaria esa purificación. 


Aclaremos bien que muchos de ellos no saben lo que piensa o qué es el Justicialismo y, al no saberlo, se pondrán fuera de él, sin darse cuenta. Sacan solos los pies del plato. Muchos otros, en cambio, lo hacen inconfesablemente, con una finalidad distinta de la nuestra. Esos arrastran a mucha gente.En todas las fracciones políticas siempre existen los que con gran propiedad han sido llamado "idiotas útiles", que, sin saber, se incorporan detrás de una tendencia que a lo mejor es totalmente la inversa de lo que ellos quieren. Son idiotas, útiles para los otros. 


Por eso digo que la juventud tiene en estos momentos un problema; el mismo que tenía hace cuatro meses cuando yo la reuní y les dije: "Muchachos, tienen que organizarse". Les aclaré: cuidado, organizarse no es juntar gente ni poner engañados detrás de un dirigente que a lo mejor merece todo, menos ser dirigente". Lo mejor que debe tener un dirigente es su conducta. Un dirigente que está diciendo una cosa y queriendo hacer otra es el peor dirigente que puede haber, porque en medio de todo es un estafador; un estafador de la fe de los demás. 


En esto, si no se tiene bien claro quién es quién, no se puede realizar una organización. En estos momentos, la masa no tiene problema si el problema está exclusivamente en el horizonte directivo. Por lo tanto, es un problema de los dirigentes, y éstos ¿qué deben hacer? Decir quién es quién. Decir quién es quién ya es mucho más fácil. Además de esto, deben decir qué es lo que quieren. Porque han tenido hasta la imprudencia -dentro de su mala intención- de comunicar abiertamente lo que ellos son y lo que quieren. 


Lo venimos viendo. Tengo todos los documentos y, además, los he estudiado. Bueno, ésos son cualquier cosa menos justicialistas. Entonces, ¿qué hacen en el Justicialismo? Porque si yo fuera comunista, me iría al Partido Comunista y no me quedaría ni en el Partido ni en el Movimiento Justicialista.Quiero dejar sentado que nosotros debemos ir pensando en aclarar este punto; si no, es inútil que nos organicemos, porque vamos a juntar gente engañada, y aquí la que queremos es juntar gente que esté plenamente convencida de nuestra doctrina y de nuestra ideología. Esos son los que sirven los otros, no. 


Al que va engañado y al que va con una segunda finalidad no hay que organizarlos; a ésos hay que dejarlos que sigan así como están, hasta que se vayan. Pero el problema está en el horizonte directivo, es decir: los dirigentes. Para mí, la falla de organización que se ha hecho en la juventud está, precisamente, en los dirigentes, y hay que acordarse de que las organizaciones no valen tanto por el número de sus adherentes como por la calidad de sus dirigentes, y si nosotros los justicialistas, pensamos que esos dirigentes pueden ser de otra tendencia y no del justicialismo, no puede haber para nosotros peores dirigentes. 


Los he escuchado a los muchachos, y estoy de acuerdo con todos ellos, pero para un proceso ulterior. Antes tenemos que dilucidar ese asunto: ¿Somos o no somos justicialistas? ¿Estamos en el Justicialismo, o estamos en alguna otra cosa que no es precisamente el Justicialismo y que no la critico? Cada uno puede, pensar lo que quiera, pero tiene que colocarse en el tablero político, allí donde le corresponde estar, y no meterse a hacer enredos entre los otros que no piensan como él. 


Para mí éste es el concepto. Un profundo conocimiento de la situación me ha llevado a esta conclusión. Antes de organizamos, tenemos que pensar -la masa ya sabemos lo que es- en el horizonte directivo. Quién es quién en ese horizonte. No interesa que represente mucho o represente poco; para mí, un malvado, aunque represente mucho, es mucho peor que uno bueno que represente muy poco. 


Así es como veo yo el problema político. Prefiero un dirigente honesto que tenga diez detrás de él y no un deshonesto que tenga diez mil, porque ese es el que me va a derrumbar a la larga.Este es el problema, muchachos, sobre el que hay que pensar y sobre el que hay que empezar a trabajar poco a poco. No creo que todavía debamos empezar a hacer, porque la organización es la herramienta, como muy bien ha dicho el compañero: se hace para realizar un trabajo, no para realizar todos los trabajos.Cada organización tiene una finalidad, desde que es instrumento. No le vamos a dar a un dentista una pala, ni a un jardinero un escalpelo, porque no les van a servir. 


Tenemos que hacer una organización para lo que debemos realizar. Esa organización ha de ser para la Reconstrucción Nacional, en primer término, y para la Liberación Nacional, en segundo término. No queremos liberar ruinas; queremos liberar una nación. No queremos liberar un cadáver; queremos liberar un ser que trabaje y se desenvuelva. 


En estos momentos, no podemos hablar todavía de liberación. ¿Liberación de qué, si todo lo tenemos hipotecado? Un país que debe siete mil quinientos millones de dólares, al exterior, y tres billones de pesos en lo interno, ¿no creen ustedes que es un país hipotecado? Primero tenemos que liberarnos de esa hipoteca, y cuando lo hayamos hecho, debemos poner al país en pie y marchar hacia sus grandes destinos. Sin eso, ¿para qué nos queremos liberar? 


Compañeros: Este es un asunto que debemos pensarlo muy seriamente. Todos esos que hablan de la tendencia revolucionaria, ¿qué es lo que quieren hacer con la tendencia revolucionaria? Yo sé que hay muchas fallas, ¿pero en qué gobierno no hay fallas? Sé que hay muchos que no sirven, pero no los puedo echar porque hay una ley que no me lo permite. Esa ley de prescindibilidad, que se pidió, ha permitido sacar a mucha gente que, como decía el compañero, hasta hace poco eran gorilas.No sé si lo seguirán siendo, porque ahora hay muchos gorilas que se han afeitado. 


El proceso que estamos haciendo lo hemos llamado de Reconstrucción; pero al decir Reconstrucción no queremos decir arreglar sólo las casas, la economía o la industria, sino también los hombres. Es cuestión de estar en contacto con ellos para darse cuenta de cómo han quedado. Lo difícil es conseguir los mejores, porque el hombre bueno no se viene a ofrecer. El que lo hace, generalmente, no lo es. Al hombre capaz hay que ir a buscarlo a su casa. Todo ese trabajo es de Reconstrucción. 


Por eso, muchachos, antes de terminar esta charla de hoy, les pido que para la próxima reunión piensen -y así tratamos el asunto del horizonte directivo, que es lo que nos interesa, porque es el verdadero problema que existe en este momento-, piensen en quién es quién. 


Eso es lo que necesitamos saber, pensando que más vale un buen hombre al frente de cinco -como ya lo he dicho- que uno malo al frente de cinco mil. Yo me quedo con ese que está con cinco y no con aquel otro que tiene cinco mil.

lunes, 22 de noviembre de 2021

Se cumplen 160 años de La Matanza de Cañada de Gómez

 Se conoce como la matanza de Cañada de Gómez para otros historiadores también como batalla de Cañada de Gómez a la incursión sorpresiva de tropas del ejército del Estado de Buenos Aires sobre unidades del ejército de la Confederación Argentina acantonadas en la zona de la localidad de Cañada de Gómez (provincia de Santa Fe), el 22 de noviembre de 1861.


José Hernández, autor del Martín Fierro, uno de los sobrevivientes de la luctuosa jornada del 22 de noviembre de 1861



La batalla de Pavón, librada el 17 de setiembre de 1861, había marcado una victoria en el campo de batalla del ejército de la Confederación Argentina, pero una retirada de Urquiza que permitió al derrotado ejército del Estado de Buenos Aires, comandado por Mitre, que había retirado sus tropas hacia San Nicolás, rearmar sus fuerzas y avanzar sobre tierras santafesinas.


El avance mitrista comenzó más de 40 días después de Pavón. Las tropas del ejército de Buenos Aires comenzaron a moverse hacia Rosario limpiando la zona de todo hombre con edad de combatir.



Mientas el general Mitre se internaba en la provincia de Santa Fe, el grueso del ejército confederado se encontraba al mando de Benjamín Virasoro en las proximidades de Cañada de Gómez, esperando un regreso de Urquiza que nunca llegaría.


Sobre la noche del 22 de noviembre de 1861, mientras las guarniciones federales dormían, las legiones del ejército unitario comandadas por Venancio Flores realizaron un ataque sorpresivo pasando a degüello a más 300 hombres.


Sobre los hechos, Juan Andrés Gelly y Obes ministro de Guerra del general Mitre le informó al gobernador delegado Manuel Ocampo:


El suceso de la Cañada de Gómez es uno de esos hechos de armas que aterrorizan al vencedor… esto es lo que le pasa al general Flores, y es por ello que no quiere decir detalladamente lo que ha pasado. Hay más de 300 muertos, mientras que por nuestra parte sólo hemos tenido dos muertos… Este suceso es la segunda edición de [la matanza de] Villamayor, corregida y aumentada… Para disimular más la operación confiada al general Flores se le hizo incorporar toda la fuerza de caballería de la División de Córdoba enemiga.



Los que no sucumbieron durante esa noche fueron incorporados al ejército mitrista, pero desertaron en la primera ocasión. Por lo tanto en adelante ya no habría más incorporaciones forzosas, sino que todos los prisioneros federales serían degollados.


Entre los federales que salvaron su vida el día de la matanza se encontraban:

José Hernández (1834-1886), que sería el autor del Martín Fierro (1872).

Rafael Hérnández (1840-1903), quien sería fundador de la Universidad Nacional de La Plata (1889).

Leandro N. Alem (1842-1896), quien fundaría la Unión Cívica Radical (1891)


viernes, 29 de noviembre de 2019

Se cumplen 53 años de esta carta de Perón a Raimundo Ongaro





Carta a Raimundo Ongaro (29 de noviembre de 1966)

Escrito por Juan Domingo Perón.

Señor D. Raimundo J. Ongaro

Buenos Aires

Querido compañero:

Por el compañero Mayor Vicente he recibido noticias sobre el triunfo de la Lista Verde de la "Agrupación Gráfica", como asimismo el cable en que me comunican la victoria de la lista encabezada por usted y el compañero Calipo. Nos estaba haciendo falta una noticia como ésta porque desde hace tiempo los asuntos sindicales en el Movimiento no andaban del todo bien, como consecuencia de la falta de unidad y solidaridad de algunos dirigentes que creen que se puede llegar a algo trabajando "pro domo sua" en apoyo de intereses personales o de círculo. Como si fuere posible que alguien se realizara en un Movimiento que no se realice.

Yo soy buen sastre y conozco el paño: creo que los trabajadores poco bueno pueden esperar de la situación reinante en el país. En este caso, como casi siempre ocurre en situaciones similares, el Pueblo será quien tenga que pagar con sacrificios y dolores los desatinos gubernamentales cometidos durante los once años de gobierno que han desembocado en esta especie de caos organizado.

Frente a la amenaza que surge de lo que ya hemos escuchado, todo parece que ha de reducirse a que la clase trabajadora se ajuste el cinturón y se arremangue a trabajar para componer los desaguisados de los once años de gorilismo desenfrenado, empeñado en combatir y escarnecer al Pueblo. Ahora los que se llamaron altos funcionarios y personajes políticos se percatando lo que ellos destruyeron, muchas veces deliberadamente, sólo puede ser reconstruido por el Pueblo. Y cargan sobre las espaldas de los trabajadores los esfuerzos y sacrificios, pero sin resolver sus problemas para que, además de sacrificarse trabajando, tengan que sufrir simultáneamente el azote de la necesidad. Todo parece muy técnico como solución de la tecnocracia; pero suficientemente inhumano para que pueda ser realizable.

Es frente a todo esto que los dirigentes sindicales tienen una grave responsabilidad porque representan la única fuerza organizada que va quedando en el país y que puede luchar en defensa de los verdaderos intereses del Pueblo frente a este avance reaccionario. Por eso, me produce una gran alegría cuando contemplo triunfos como el de los gráficos que llevan hombres sanos y capaces a la dirección de sus organizaciones.

Nada de lo que ocurre en el país nos puede ser indiferente, porque la situación planteada es decisiva para el destino de los argentinos y, en especial de los que trabajan. La lucha que ha de producirse en el futuro inmediato ha de tener un carácter decisivo porque de todo el drama que el país ha vivido en estos años, este es el acto final. No veo, en cambio, en los dirigentes de todo orden la decisión que la situación impone como tampoco la unidad y solidaridad que caracteriza a los factores del éxito. Ponerse en claro sobre esto es lo más fundamental en esta hora difícil de la vida nacional.

Le ruego que haga llegar mis saludos más afectuosos a todos los compañeros.

Un gran abrazo.

Juan Perón

viernes, 6 de septiembre de 2019

Se cumplen 61 años de la formación de la Coordinadora Nacional de la Juventud Peronista

Beatriz "Bechi" Fortunato
Mario José "Tito" Bevilacqua


Felipe Vallese

Gustavo Rearte






“Junta Coordinadora Nacional de la Juventud Peronista
Declaración de principios:
Que ante el golpe oligárquico que asalto el poder y frente a la defección de los jerarcas que traicionaron al pueblo, al Movimiento y a nuestro Jefe, el compañero JUAN PERÓN,
Que fue la juventud peronista la que ocupó la primera línea de fuego, contribuyendo con su sangre y su libertad al Movimiento y a la liberación nacional y demostrando ante los pelotones de fusilamiento, en las cárceles y en las persecuciones, su fervoras e insobornable consubstanciación con el pueblo…
Que la juventud peronista tiene el derecho y la obligación de marcar y señalar sin desviaciones las líneas revolucionarias que le ha marcado el jefe indiscutido, compañero JUAN PERÓN, y que interpreta plenamente la decisión de todo el Pueblo de llevar hasta las últimas consecuencias la revolución peronista integral…
Jorge Rulli
Que por otra parte el gobierno optado ha demostrado con toda evidencia no es nada más que una variante de neocipayismo, como lo confirma su actitud de respeto a todos los sectores que mantienen nuestra sujeción al imperialismo británico, su política de acercamiento y de entrega al imperialismo yanqui, y su identidad ideológica con el imperialismo soviético,
Que en consecuencia la juventud peronista reafirma una vez más su fe en la doctrina Justicialista, cuya bandera justicia social, independencia económica y soberanía política condensan las aspiraciones del Pueblo Argentino en la lucha por la liberación nacional;
Que reconocemos que la Doctrina Justicialista para ser impuesta debe contar en primer término con las masas trabajadoras argentinas, tal cual lo ha señalado reiteradamente el compañero JUAN PERÓN;
Que para enfrentar las tareas de una revolución social de proporciones definitivas, destinada a realizar los objetivos mediante la lucha activa “hasta el total desarme de la reacción y su extinción absoluta” la Juventud Peronista debe aportar al Movimiento el ejemplo concreto de su unidad doctrinaria en la acción, encabezando en todo el territorio nacional las formaciones de combate contra nuestros enemigos.
Por todos estos antecedentes se constituye la JUNTA COORDINADORA NACIONAL PROVISORIA DE LA JUVENTUD PERONISTA.”

Integraron esa primera mesa chica: Jorge Rulli, Mario José "Tito" Bevilacqua, Felipe Vallese, Gustavo Rearte, "Pocho" Rearte, Lucía Aráoz de Lamadrid, Beatriz "Bechi" Fortunato y Héctor Spina

Las Agrupaciones presentes fueron:

Comando Valle
Comando Centro
Alianza interestudiantil peronista
Alianza de la Juventud Peronista
Juventud de 4 de junio
Juventud de Villa Soldati
Juventud de once
Ateneo 17 de octubre
Secretariado provisorio de la juventud peronista
Comando revolucionario peronista
Montoneros de Perón
Comando Nacional
Alianza Libertadora Nacionalista
Juventud de Bernal
Juventud de Quilmes
Juventud de Sarandí
Juventud de Bella Vista
Juventud de Almagro
Juventud de Villa Domínico
Ateneo Martín Fierro
Club de la juventud
Juventud de San Telmo

martes, 25 de junio de 2019

Hace 53 años Perón le escribía a Alberto Baldrich




Carta al Doctor D. Alberto Baldrich 25 de junio de 1966

Escrito por Juan Domingo Perón.

Madrid, 25 de junio de 1966

Señor Doctor D. Alberto Baldrich.

Buenos Aires

Querido Alberto:

A pesar de la premura

Rodríguez Vigil regresa de inmediato, no deseo que lo haga sin llevarse mi palabra y mi saludo más afectuoso.

Me parece magnífica la idea de Capella .1 que le he firmado mi adhesión como un soldado más. Hace veinticinco años nacía en el Ejército el G.O.U. y de él nació también el peronismo. La resurrección del Peronismo castrense es el mejor regalo que podían hacerme los camaradas.

Le felicito y agradezco en nombre de todo el Movimiento su admirable obra en provecho de una elevación intelecual y doctrinaria del Peronismo. Su incansable acción y el talento con que la realiza son circunstancias que rara vez se unen. Por eso tengo fe en el triunfo de sus empeños y fatigas.

Estoy recibiendo las noticias de lo que en la Patria pasa y espero que todo sea para bien. Nos está haciendo falta.

He conversado largo con Rodríguez Vigil y él le contará. Saludos a todos los amigos y compañeros.

Un abrazo.

Firmado: Juan Perón

martes, 4 de junio de 2019

A 173 años de la gloriosa Batalla de Quebracho






La Batalla de Quebracho (batalla de Punta Quebracho o batalla de la Angostura del Quebracho) contra la armada anglo-francesa, ocurrió el 4 de junio de 1846, unos ocho meses después de la batalla de la Vuelta de Obligado (20 de noviembre de 1845). El lugar se encuentra en las cercanías de la actual localidad de Puerto General San Martín, a 35 km al norte de la actual Rosario, en la provincia de Santa Fe.

Desarrollo

Las naves anglofrancesas volvían desde el norte hacia el Río de la Plata después de haber sido su campaña un total fracaso económico y militar, ocho meses después de haber forzado el paso hacia el norte en la Vuelta de Obligado (en el norte de la provincia de Buenos Aires). Los cañones argentinos habían sido emplazados por el general Lucio Norberto Mansilla (de 54 años) en lo alto de una barranca, totalmente fuera del alcance de la artillería enemiga. De modo que los buques y sus hombres no tuvieron más remedio que hacer lo posible para huir del lugar lo más pronto que se pudiese, no si antes librar una importante batalla de más de tres horas.





Dos mercantes se hundieron, otros cuatro fueron incendiados para que no cayeran en manos argentinas, y los vapores de guerra Harpy y Gorgon resultaron seriamente dañados. Cabe resaltar el hecho de que la escuadra que acompañaba a los mercantes estaba constituida por modernas naves blindadas, con torretas giratorias y cohetes Congreve.

Fueron héroes de la Batalla del Quebracho, entre otros, el general Lucio Norberto Mansilla y el coronel Martín de Santa Coloma, quién conducía el Batallón Santa Coloma. Cabe recordar que durante la batalla de la Vuelta de Obligado ?librada ocho meses antes contra los mismos invasores?, el general Mansilla había recibido un cañonazo y prácticamente se lo dio por muerto. Sin embargo, a las pocas horas se levantó de su tienda y siguió luchando. Ahora, al iniciar el fuego de artillería en la batalla de Quebracho, volvía a la carga al grito de «¡Viva la soberana independencia argentina!».


El encuentro del Quebracho, aparte de su enorme importancia militar y política, fue el sello definitivo del desastre económico-comercial de una empresa de injusta prepotencia, llevada a cabo por quienes ?seguros de su enorme superioridad material, y atropellando sin consideraciones humanas ni jurídicas todos los derechos de la Confederación Argentina? se proponían un cuantioso dividendo.



Consecuencias

Como resultado de esta acción se terminó la intervención de las fuerzas navales anglofrancesas, y poco después, el 13 de julio de 1846, sir Samuel Thomas Hood, con plenos poderes de los gobiernos de Gran Bretaña y Francia, presentó humildemente ante Juan Manuel de Rosas «el retiro más honorable posible de la intervención naval conjunta».

El Gobierno argentino consiguió de esta manera:
Poner fin al bloqueo naval que realizaron Francia y el Reino Unido a los puertos argentinos
Recuperar la flota argentina capturada
Recuperar la isla Martín García
Un saludo de 21 cañonazos a la bandera argentina por parte de las dos flotas invasoras
El reconocimiento a la soberanía de Argentina y a sus derechos exclusivos sobre la navegación de los ríos interiores.


Sitio histórico nacional

El 4 de junio de 1939, se colocó en el lugar una cruz de quebracho.

La empresa Cargill compró el predio, por lo que la cruz tuvo que ser desplazada a dos kilómetros de distancia de su emplazamiento original. A partir de 1983 se gestionó el reconocimiento de este nuevo lugar como sitio histórico. Donde se construyó un parque histórico. Finalmente el 21 de abril de 1999 la Ley Nacional 25088 declaró a este predio Lugar Histórico Nacional.